Relaciones bilaterales

Las relaciones bilaterales entre Luxemburgo y España se basan en valores y principios compartidos y se caracterizan por numerosas convergencias de puntos de vista en el seno de la Unión Europea, así como por una cooperación constructiva en instancias internacionales como la ONU y la OTAN. Se inscriben en una amistad de larga data y se desarrollan hoy en día en un espíritu de cooperación dinámica orientada hacia el futuro. El primer embajador español en presentar sus cartas credenciales en Luxemburgo, en febrero de 1891, fue S. E. Don Wenceslao Ramírez de Villaurrutia, con residencia en La Haya.

Históricamente, Luxemburgo formó parte de los Países Bajos españoles bajo los Habsburgo (siglos XVI‑XVIII), y todavía hoy perduran huellas de esta historia común tanto en Luxemburgo como en España. Estos siglos de historia compartida, marcados por la influencia del periodo español en la arquitectura, la religión y la educación en Luxemburgo, han forjado vínculos duraderos entre nuestros países. Siguen siendo visibles hoy en nuestro paisaje urbano y continúan enriqueciendo el relato de nuestra nación. En Luxemburgo, nombres familiares de la historia española como Felipe II, Monterrey, Mansfeld o Louvigny forman parte de nuestras calles y de nuestro patrimonio arquitectónico. Su presencia en la Ciudad Vieja y en la Ciudad Alta de Luxemburgo da testimonio de un capítulo importante de nuestro pasado común. A lo largo de las fortificaciones, todavía pueden admirarse las “garitas españolas”, estas torrecillas que se han convertido en elementos emblemáticos de nuestro horizonte urbano. El Palacio Gran Ducal tiene su origen en la reconstrucción del antiguo Ayuntamiento durante el periodo español. Iniciada bajo el gobernador Mansfeld, esta reconstrucción está considerada como una auténtica joya de la arquitectura del Renacimiento español.

Por otro lado, las relaciones humanas constituyen un pilar esencial de las relaciones bilaterales. La comunidad española en Luxemburgo experimenta un crecimiento constante y actualmente viven allí cerca de 10 000 ciudadanos españoles. Más de 1 000 luxemburgueses residen hoy de forma permanente en España. Paralelamente, un número creciente de estudiantes luxemburgueses elige España para cursar estudios superiores.

España sigue siendo además uno de los destinos turísticos más apreciados por los luxemburgueses. Estos sólidos vínculos humanos reflejan nuestros valores comunes y la profunda afinidad entre nuestras sociedades.

Luxemburgo cuenta con siete cónsules honorarios en España, ubicados en Alicante, Barcelona, Sevilla, Málaga, Palma de Mallorca, Bilbao y Las Palmas, que apoyan a la embajada en la asistencia a los ciudadanos luxemburgueses.

Los días 5 y 6 de marzo de 2026, Sus Altezas Reales el Gran Duque y la Gran Duquesa realizaron una visita a España, donde fueron recibidos por Sus Majestades el Rey y la Reina de España. SS. AA. RR. el Gran Duque y la Gran Duquesa estuvieron acompañados por los ministros Xavier Bettel, Lex Delles y Gilles Roth, subrayando la importancia concedida a la relación bilateral y la voluntad compartida de profundizar aún más los vínculos existentes.

Relaciones económicas

España figura hoy entre los socios económicos más importantes de Luxemburgo. Luxemburgo se situa entre los tres principales inversores extranjeros en España, en particular gracias a su plaza financiera. Se han firmado acuerdos de cooperación en los ámbitos de la energía y del espacio. Varias empresas luxemburguesas están sólidamente implantadas en España, entre ellas ArcelorMittal y SES Astra. Por otra parte, numerosas empresas establecidas en Luxemburgo desarrollan actividades en el mercado español, especialmente en los sectores de las tecnologías de la información y la comunicación y de los servicios. Esta presencia testimonia la densidad y la diversificación de los vínculos económicos entre ambos países. Numerosas empresas españolas, entre ellas varios bancos e instituciones financieras, están igualmente presentes en Luxemburgo. La cooperación industrial se manifiesta asimismo a través de asociaciones concretas, en particular con la empresa española CAF, proveedora de las unidades de tranvía que circulan actualmente en la ciudad de Luxemburgo.

El turismo constituye otro importante vector de acercamiento económico y humano. España es el primer destino turístico de los luxemburgueses. Luxair opera cada semana un amplio abanico de ciudades españolas, entre ellas Madrid y Barcelona.

Las relaciones económicas bilaterales se apoyan, finalmente, en una sólida red institucional. La Cámara de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo desempeña un papel clave en el acompañamiento a las empresas. En Madrid, la Cámara de Comercio de Bélgica y Luxemburgo en España concede cada año el Premio Marqués de Villalobar. Este galardón se otorga cada tres años a una entidad luxemburguesa, en reconocimiento a su contribución a las relaciones económicas entre Luxemburgo y España. Este premio fue concedido, entre otros, al Sr. Jean‑Claude Juncker, a la Universidad de Luxemburgo, a la Sociedad Nacional de los Ferrocarriles Luxemburgueses (CFL), a Luxair y a la Luxembourg Space Agency en 2025. Por último, el Foro Económico Hispano‑Luxemburgués, creado en 2005, reúne a representantes del sector privado, entre ellos SES y ArcelorMittal, así como a los cónsules honorarios de Luxemburgo, y contribuye al refuerzo de los lazos económicos, sociales y culturales entre ambos países.